HISTORIA DEL TAEKWONDO

En la actualidad el Tae Kwon Do, es un deporte con aproximadamente 6 millones de practicantes en todo el mundo, es una de las dos artes marciales reconocidas por el Comité Olímpico Internacional y con participación en los juegos Olí­mpicos desde 1988 como deporte de exhibición y desde el año 2000 como deporte oficial, pero lo cierto es que, el éxito del Tae Kwon Do se debe a su aportación en mejorar la condición del ser humano a través del aprendizaje de distintas habilidades de autodefensa, disciplina mental y un comportamiento filosófico. Quien lo ha vivido en lo más profundo de su esencia sabe que el Tae Kwon Do es para toda la vida.

EL ORIGEN DE LA HUMANIDAD

Tratar el origen del Tae Kwon Do, necesariamente es iniciar con el origen del hombre, ya que de acuerdo con Chun (1986), la pelea es tan común a la humanidad como el comer o el hablar. En las sociedades primitivas, la población tení­a que desarrollar habilidades y estrategias para defenderse de sus enemigos y de los animales salvajes, y con ello asegurar su supervivencia (Lee, 2010).

Así pues, el origen y evolución de la humanidad está ligada a las siguientes etapas: La primera es la denominada “Edad de la Acción Instintiva” que como su nombre lo indica se refiere a que ninguna acción consciente en el hombre estaba involucrada en su defensa, comprende el primer medio millón de años de la existencia del hombre, anterior al invento de las armas. La siguiente etapa es la “Edad de la Acción consciente”, en donde el hombre actuó conscientemente para inventar métodos de protección de su cuerpo y para satisfacer sus necesidades cotidianas, usando instrumentos y armas por primera vez. El período en que se desarrollan sistemáticamente las técnicas de defensa personal, conjuntamente con las formas avanzadas del arte, la arquitectura, la religión y el gobierno que dieron lugar al nacimiento de las civilizaciones se llamó “Edad Temprana de la Sistematización”. Sin embargo, es durante la “Edad del Florecimiento de las Artes”, desde hace 2600 años, donde las artes de defensa personal alcanzaron su más completo desarrollo en diferentes estilos en todo el mundo (Chun, 1986).

En el caso particular de los ancestros coreanos, también tuvieron la necesidad de defenderse de los ataques de animales salvajes, pero al mismo tiempo les servía de modelo para aprender de éstos sus posturas, gestos y habilidades defensivas y ofensivas, que luego imitaban para mejorar así su propia técnica de lucha, dando lugar al “Taekkyon”, antiguo nombre del Tae Kwon Do (Lee, 2010).

EL ORIGEN DE LAS ARTES MARCIALES

La idea de que las artes marciales se desarrollaron natural y simultáneamente en sitios diferentes ha sido planteada por diferentes autores (Duk Sung Son, 1971; Chun, 1986), esta idea se respalda con el hecho de que el hombre tuvo que aprender a defenderse de los peligros de su entorno incluyendo el ataque de otras tribus humanas, así­ los pueblos fueron adaptando el estilo de lucha con la mano abierta. También se presenta la idea de que los distintos estilos de lucha desarrollados de manera independiente, influyeron entre sí­ debido al contacto comercial y polí­tico entre las naciones, tanto en la paz como en la guerra.

Así pues, las artes marciales en Oriente y Occidente surgieron ligadas a la guerra (de ahí el nombre marcial), en épocas en qu el hombre enfrentaba cara a cara a la muerte en el campo de batalla, y allí el guerrero debía enfrentarse constantemente a la posibilidad de matar o de ser muerto; por esto fue que paralelamente con las destrezas de orden técnico, se volvió necesario dotarlo de un sistema conceptual que le permitiera afrontar equilibradamente, en el plano espiritual, esa dramática alternativa existencial: convivir con la muerte (Vatrano, 2006). Del seno de las grandes religiones de Oriente, sobre todo el Budismo, del Taoísmo, del Confucionismo y más tarde del Zen, habrán de surgir distintos códigos de ética y en Occidente, en cambio será la filosofía griega su sólido basamento espiritual: Sócrates, Platón, Aristóteles, entre otros (Vatrano, 2006).

Siglos después con la aparición de las armas de fuego, las artes marciales se volvieron innecesarias, enfrentándose a la posibilidad de su extinción, sin embargo, en Oriente fueron sus exponentes más lúcidos quienes propusieron una alternativa tan coherente como necesaria, que les permitió evolucionar y adaptarse a la nueva realidad. Entonces, cuando las Artes Marciales dejaron de relacionarse directamente con la guerra, pasaron a constituir sistemas de educación psicofísica, basados en la práctica regular de técnicas de autodefensas con o sin armas, orientadas a sublimar la natural agresividad humana, volcándola hacia el crecimiento interior del individuo. Se volvieron disciplinas formativas que apuntan a producir un cambio en la estructura moral de la propia personalidad, en auténticas escuelas de vida, capaces de aportar especialmente a la educación en valores de los individuos, indispensables en la formación de personas honestas y ciudadanos responsables (Vatrano, 2006).

Algunos datos relevantes que la literatura nos muestra y que son importantes en la historia de las artes marciales son los siguientes:

  1. Alrededor del año 3 000 a.C., un príncipe indio pinchaba a sus esclavos con agujas, hasta que descubrió los puntos más vulnerables del cuerpo humano, donde una simple punzadura causaba la muerte; más tarde inventó movimientos ideados especialmente para dirigir golpes a estos puntos críticos (Chun, 1986).
  2. Hace cientos de años, los monjes de la India, mientras meditaban en los bosques, aprendieron movimientos de defensa y ataque observando a distintos animales. Del tigre copiaron su fuerza, del mono su agilidad, de la serpiente su velocidad; y así fueron ampliando su técnica imitando a muchos animales. Uno de estos monjes llamado Bodidarma, quiso transmitir sus conocimientos a los mojes de China. Para eso tuvo que atravesar las altas montañas del Himalaya (Sagarra, 2009).
  3. El viaje de Bodidarma ocurrió en el siglo VI d.C., Estableciendo el budismo zen en el templo de Ko San Son Rim. Bodhidharma enseñó a sus seguidores chinos un sistema de ejercicios físicos y mentales delineados en el I-Chin Sutra, para permitirles liberarse a sí mismos de todo control consciente y para alcanzar la iluminación. Sus seguidores trabajaron con estos ejercicios, que eran formas abstractas del sistema indio de combate con la mano abierta, hasta que llegaron a ser los luchadores más formidables de China. Su sistema de pelea lo llamaron Kwon Bop. Se insinúa que el Kwon Bop fue propagado posteriormente por monjes budistas a través de Corea, Japón y Okinawa, y ese es el sistema primario del cual se derivaron todas las demás formas de combate con la mano abierta (Chun, 1986).

EL ORIGEN DEL TAEKWONDO

Sin embargo, existen pruebas de que en Corea ya se practicaba un arte marcial desde antes de la llegada de Bodhidarma. Chun (1986) indica que en la pared de la torre en Kyongju, Corea, fueron labrados hace dos mil años unos gigantes enfrentados en posición de Tae Kwon Do. Otra evidencia tiene lugar en las tumbas de Koguryo, reino antiguo de Corea, donde hay pinturas murales de hombres ejecutando ejercicios de Tae Kwon Do. La construcción de estas tumbas data del periodo entre los años 3 y 427d.C. (Chun, 1986; Lee, 2010). Esto sugiere que el Tae Kwon Do, tuvo su origen en Corea.

El Tae Kwon Do tiene una larga y fascinante historia. En la antigüedad lo usaron las fuerzas militares y tuvo otros nombres como: Tae Kyon, Soobak y Tang Soo Do (Park, 1993). Pero empecemos desde más atrás, ya que hablar del origen del Tae Kwon Do, es hablar del origen de Corea. Donde se cuentan relatos de leyendas así como guerras con alianzas y rupturas entre los pueblos en la lucha por el territorio y el poder. Estas constantes guerras ocasionaron que los pueblos desarrollaran ejércitos y con ellos diferentes formas de lucha. He aquí un resumen de la historia de Corea que va fuertemente ligado al origen y desarrollo del arte marcial coreano llamado en la actualidad Tae Kwon Do.

Dangun

Las leyendas cuentan que el pueblo coreano desciende del hijo de un gran sabio, un dios que bajó a la tierra para enseñarle a los humanos una forma de vida responsable y productiva. El nombre de este ser era Hwanung y representaba los valores de honor, valentía y confianza; este suceso lo ubican las leyendas en el año 2333 a.C. Hwanung tuvo un hijo de nombre Dangun con una habitante de la tierra. Dangun fue criado por los Ancianos y continuó con la civilización de las diferentes tribus de la península coreana enseñándoles la agricultura, la arquitectura y otras convenciones sociales importantes. Se dice que después de unir a seis tribus del norte, creó la nación Ko-Chosun (o Gojoseon), que significa “la tierra de la calma de la mañana”, de la cual se piensa que se originó la Corea actual (Cruz-Zerón, 2012).

El reino de Dangun duró hasta el año de 1122 a.C., creando un pensamiento único a través del hongik ingan, que habla sobre los beneficios del humanismo universal y del “jaese-ihwa”, que establece normas para la vida humana a través de la razón. Lo anterior da origen a los fundamentos metafísicos del Tae Kwon Do, y a los principios y valores que se inculcan a sus practicantes (Cruz-Zerón, 2012).

Ko-Chosun tuvo conflictos con China y cayó en el año 108 a.C. A partir de ese año, China estableció cuatro comandarías que fueron cayendo, dejando las ciudades-estados libres del dominio chino y que culminó con el surgimiento de tres grandes reinos: Koguryo, Baekje y Silla (Cook, 2009).

Es en este período donde se tienen las primeras referencias a una técnica de pelea que derivó en el actual Taekwondo. Pinturas en las tumbas reales de Myong-Chong y de Kakchu-Chong, pertenecientes a la dinastía Koguryo, han dejado evidencia de que los pobladores de aquellos tiempos practicaban el arte marcial como un medio para fortalecer el cuerpo y elevar el espíritu (Cruz-Zerón, 2012).

El reino más grande de los tres fue el de la dinastía Koguryo, fundado en el año 37 a.C. Debido a la amenaza constante de invasión por parte del imperio chino, Koguryo formó una fuerza militar especial conocida como sunbae que significa “Señor sabio”, hombres de virtud que nunca retrocede ante un combate, entrenados en Subak y taekkyon y cuyo pensamiento se basaba en una fuerte creencia en los dioses y en una gran fuerza de voluntad para defender el país, además de consolidar la centralización del poder en el reino. Este grupo militar sirvió de ejemplo al reino de Silla para formar su propia elite de guerreros (Cruz-Zerón, 2012).

Es en ese período donde comienza la influencia de otras técnicas de pelea, como la china, sobre el antecesor del Taekwondo conocida entonces como Taekkyon, practicado por el pueblo del reino de Koguryo. Esta influencia se observa en el estilo de golpear y en las habilidades de las patadas de giro (Cruz-Zerón, 2012).

El segundo reino en tamaño fue Baekje, fundado en el año 18 a.C. en el sur de la península, la actual Seúl; se sabe que era una sociedad superior en cultura a Koguryo y Silla, y que además eran practicantes de la arquería y excelentes jinetes. El momento cumbre de este reino es el siglo IV d.C. que terminó con la guerra que inició contra el reino de Silla en el año 433. Baekje fortaleció sus alianzas con el imperio de Japón y decidió invadir a Silla, éste, por su parte, solicitó apoyo del reino de Koguryo, el cual lo respaldó con 50,000 hombres fuertemente entrenados en kwonbop, un sistema único y efectivo de lucha hombre a hombre. Para entonces se había desarrollado un arte marcial nativo llamado subyeokta, en el cual se utilizaban brazos, piernas y manos a manera de espada; esta mezcla también formó parte de la formación del Taekwondo (Cruz-Zerón, 2012).

Palacio de Sabigung en el atiguo Baekje

La caída de Baekje se establece en el 660 d.C. aliada en ese tiempo con Koguryo, enfrenta una batalla contra Silla, y ésta lo invade con apoyo de China. Baekje intenta una última recuperación de su territorio en el año 663 d.C. apoyado por Japón, pero nuevamente es derrotado por Silla y sus aliados chinos (Cruz-Zerón, 2012).

Finalmente, el más viejo de los tres imperios, Silla, fundado en el año 57 a.C. también resulta ser el más pequeño en territorio, pero llega a ser el imperio dominante de la región. Por el estilo de vida que se llevaba, una forma conservadora manteniendo las costumbres de los antiguos clanes chinos que ahí habían existido, fue refugio de muchas personas de otros reinos, llegando a tener una población muy extensa y heterogénea (Cruz-Zerón, 2012).

El gobierno de Silla creció con gran influencia del budismo y confucionismo, lo que ayudó a que se establecieran instituciones funcionales y estructuras jerárquicas basadas en el linaje, creando una nobleza con derechos de acuerdo al rango. Este tipo de estructura jerárquica acompañada con una filosofía sólida, más las guerras constantes que impulsaban un fuerte sentido de patriotismo, dio origen a una elite militar conocida como Hwarang-do que significa “El camino de los jóvenes (o caballeros) florecientes”, donde Hwa se refiere a flor y al acto de florecer y Rang especifica el género masculino. En estos guerreros extraordinarios se ejemplifica la filosofía de que el Taekwondo encierra una vida plena. Éstos eran practicantes de Subak (defensa con las manos) y taekkyon (defensa con los pies), igual que sus contrapartes en el reino de Koguryo (Cruz-Zerón, 2012).

Llega así el año de 663 d.C. en el cual, como se mencionó, el reino de Silla vence al de Baekje bajo las órdenes del general Kim Yu Shin, quien logra la unificación de los tres reinos, ya que después de su triunfo en el 663, cinco años después (668 d.C.) vence a Koguryo, terminando con esto las amenazas constantes de ambos reinos (Cruz-Zerón, 2012).

Después de 27 Reyes que gobernaron en el período de Silla, emergió una nueva dinastía, la Koryo la cual gobernó sobre la península coreana del año 918 a 1392, fue fundada por el emperador Taejo y desarrolló el taekkyon de una forma más sistematizada, convirtiéndolo en un método para la selección y ascenso dentro de la milicia. Los reyes de este reino tuvieron especial interés en el arte marcial como medio de defensa para el país, y por eso desarrollaron varios eventos para impulsar el aprendizaje del taekkyon, como juegos y torneos llamados Subakhui, que era un torneo de taekkyon (Cruz-Zerón, 2012).

El período de Koryo sobresale por dos cosas importantes: el impulso del antiguo Taekwondo y por el descubrimiento de la pólvora. Su trascendencia fue de tal magnitud que hoy su memoria prevalece sobre la península dándole el nombre al país que ocupa esa región: Corea (Cruz-Zerón, 2012). Este reino cae en 1288 y se establece la dinastía de Chosun en 1392.

Desde el año 1393 hasta el 1400 la sucesión al trono estuvo llena de tensiones entre los posibles herederos, lo que produjo revueltas, asesinatos y exilios, que terminaron con la coronación de Yi Bang-wong. Después de ese reinado que le otorgó una estructura social más justa a los ciudadanos de Chosun, llegó al trono en 1418 otro importante rey llamado Sejong, hijo del anterior monarca. Durante su reinado se recuperaron territorios que estaban en manos de pueblos nómadas de China y Manchuria, dejando las fronteras que actualmente delimitan a Corea del Norte y China. Además de esta recuperación de tierras, se logró expulsar a los piratas japoneses que navegaban en las afueras a las de Tsushima (Cruz-Zerón, 2012).

Sejong

Durante el reinado de Sejong, Corea tuvo grandes avances en el arte, en la tecnología, la medicina y la agricultura. (Cook, 2009). Su mayor aportación fue el hangul, alfabeto coreano conformado por 24 letras, vocales y consonantes (Cruz-Zerón, 2012). La dinastía Chosun fue la última de Corea que prevaleció por más de 500 años y vivió una nueva era, donde este reino ermitaño se vio expuesto a innovadoras tecnologías y nuevas doctrinas religiosas como el catolicismo. Junto con todo este auge vinieron también invasiones; por ejemplo, la japonesa que realizó sus intentos de conquistar Chosun entre el año de 1592 y 1598 (Cruz-Zerón, 2012).

A pesar de que Corea cerró su contacto con otras naciones y estableció controles de tráfico dentro del reino, sufrió otras dos invasiones por parte de la dinastía Qing. La primera invasión fue en 1627 y la segundo en 1637, donde fue vencido el reino de Chosun y quedó como estado tributario de China. Pasaron 200 años de paz bajo el dominio chino hasta 1894, cuando las tensiones entre China y Japón desencadenaron una nueva guerra que terminó un año después con la derrota del imperio chino, debido a que Japón contaba con nueva tecnología militar de occidente. Esta victoria japonesa sin bien garantizó la independencia de Corea de China, no la garantizó de Japón (Cruz-Zerón, 2012).

En 1897 se estableció el Imperio Coreano con la finalidad de obtener la independencia de Japón y recuperar la integridad nacional; para lograr esto, Corea buscó el apoyo del imperio de Rusia. Con esta nueva forma de gobierno se da la desaparición del Reino de Chosun. El Zar de Rusia apoyó a Corea en la guerra contra Japón, pero los japoneses lograron rechazar al ejército enemigo, lo que dio fin a la guerra ruso-japonesa en 1905 con el Tratado de Portsmounth, quedando Corea como un protectorado del Imperio de Japón y a partir de 1910 anexado totalmente al imperio nipón (Cruz-Zerón, 2012).

Los japoneses tuvieron el control del país durante 36 años. En ese tiempo no se les permitió a los coreanos la práctica del Taekkyon, el cual tuvo que ser practicado en secreto en los templos budistas (Park, 1993). Grandes maestros fueron asignados a trabajos en China o Japón, o enviados a servir en la milicia japonesa, dentro de los cuales encontramos personalidades como el general Choi Hong Hi, Won Kuk Lee y Hwang Kee, los cuales enriquecieron el arte marcial coreano con sus aprendizajes en otras artes marciales fuera de su país. Fue hasta 1945 cuando Japón es derrotado en la segunda guerra mundial tras el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki por parte del ejército estadounidense. Esta victoria de los aliados no resultó tan positiva para la milenaria península de Corea, pues dejó al país divido en dos; propuesta realizada por el coronel Dean Rusk para determinar las áreas de influencia entre el gobierno socialista de Rusia y la estructura capitalista de Estados Unidos y aliados. (Cruz-Zerón, 2012).

Así como el país sufrió grandes cambios, lo mismo sucedió con su arte marcial; durante este período surge una nueva técnica conocida como Tang Soo Do difundido por Lee Won Kuk y por el maestro Hwang Kee, quienes aportaron a las técnicas nativas de Corea (taekkyon y subak) nuevos movimientos de defensa y ataque del Kung Fu provenientes de China y del Karate originario de Japón (Cruz-Zerón, 2012).

En 1955 se abrieron muchas escuelas de Tang Soo Do, teniendo como las más importantes la Moo Duk Kwan (Instituto de Virtud Marcial), Chung Do Kwan (Instituto de las Olas Azules) y la Chang Moo Kwan (Instituto de Entrenamiento del Espíritu Marcial); con la aprobación del presidente de Corea se convocó a los fundadores de las escuelas más importantes del país para unificar éstas y dar un nuevo nombre al arte marcial, tal vez con la finalidad de recuperar la tan herida identidad nacional. Dentro de las condiciones para formar un nuevo nombre, se acordó que no deberían hacer referencia al arte marcial chino, Tang Soo que significa “Manos Chinas”, ni con la de su homólogo japonés Karate que significa “Manos Vacías” (Cruz-Zerón, 2012).

El año que señala el comienzo del Tae Kwon Do como arte formalmente reconocido en Corea fue 1955, ya que el 11 de abril de ese año, un comité decidió que debía llevar el nombre de TAE KWON DO, por propuesta del general Choi Hong Hi, debido a que la palabra Tae Kwon Do describe perfectamente el arte: “la forma, estilo o manera de defensa con pies y manos” (Vatrano, 2006).

ITF - International Taekwondo Federation En 1959, se nombra a Choi Hong Hi como presidente de la Asociación Coreana de Tae Kwon Do y el arte comienza a expandirse fuera de Corea (Vatrano, 2006). Posteriormente, el 22 de marzo de 1966 con la difusión de este nuevo arte marcial en más de cien países, con aproximadamente 2,000 maestros de la disciplina, nace la Federación Internacional de Taekwondo (ITF) (Cruz-Zerón, 2012) y con asociaciones de Vietnam, Malasia, Singapur, Alemania Occidental, Estados Unidos, Turquía, Italia, Egipto y Corea (Vatrano, 2006).

En 1971 el presidente de Corea del Sur, Park Ching Hi, decreta el Taekwondo como deporte nacional y el 19 de noviembre de ese mismo año se forma el Kukkiwon (Gimnasio Nacional), fungiendo como el organismo central de operaciones del Taekwondo a escala mundial (Cruz-Zerón, 2012). Según Kyong Myong Lee, en su texto Taekwondo Dinámico, este deporte se abrió al mundo a través del Campeonato Mundial de Taekwondo, celebrado en mayo de 1973 en Seúl con participación de 19 países, y además, este campeonato sirvió de marco para que se constituyera la Federación Mundial de Taekwondo (WTF por sus siglas en inglés). Al respecto del primer campeonato mundial de Tae Kwon Do, de acuerdo con Vatrano (2006), el primer Campeonato Mundial de Tae Kwon Do se celebró en Montreal, Canadá en el año de 1974.

Kukkiwon

Tras continuos cambios dentro de la ITF, los partidarios de defender y conservar la tradición y esencia de este arte, fundan el 28 de mayo de 1973 la Federación Mundial de Taekwondo (WTF), teniendo como presidente al Máster Un Yong Kim, quien enfocó sus esfuerzos a la difusión del arte marcial en su aspecto deportivo. De acuerdo con Park (1993), es gracias a Un Yong Kim, presidente de la WTF y vicepresidente del COI, que los maestros de los diferentes Kwans se unieron y así mismo se le atribuye a éste maestro que el Tae Kwon Do se haya vuelto deporte olímpico.

WTF - World Taekwondo Federation

LOS JUEGOS OLÍMPICOS Y EL TAE KWON DO

Dentro de los logros más importantes del WTF está el reconocimiento mundial como deporte olímpico, el cual se logró a partir de que el 17 de julio de 1980 el Comité Olímpico Internacional reconoce a esa federación como organización deportiva de Taekwondo y comienza una serie de participaciones internacionales y reconocimientos por otros organismos de diferentes países, hasta que hace su aparición como deporte de demostración en los XXIV Juegos Olímpicos celebrados en Seúl, Corea en 1988, participando 120 hombres y 63 mujeres en representación de 34 países (Cruz-Zerón, 2012).

Nuevamente hace su aparición como deporte de demostración en los XXV Juegos de Barcelona en 1992, y tras diversos torneos y reuniones internacionales durante la década de los noventa, logra incluirse como deporte oficial dentro de los juegos olímpicos, teniendo su primera aparición con ese nuevo estatus en las XXVII Olimpiadas celebradas en Sidney, Australia,(Cruz-Zerón, 2012) en el año 2000 (Kyong, 2010).

LA CIENCIA Y EL TAE KWON DO

¿Puede el Tae Kwon Do tener un lugar en la ciencia?, es una pregunta que tal vez estaremos pensando que no es posible, sin embargo desde hace 29 años este arte marcial ha tomado interés en los investigadores del mundo, quienes han estudiado este arte marcial y publicado en revistas científicas internacionales acerca de sus hallazgos en las áreas de Filosofía, Pedagogía, Psicología, Sociología, Mercadeo, Fisiología, Bioquímica, Rehabilitación y Biomecánica.

El primer documento se publicó en 1983 en una revista Médica de Dinamarca, esta primera investigación se trató acerca de competidores que resultaron seriamente lesionados en el 6º Campeonato Mundial de TKD celebrado en Dinamarca en 1983. Las investigaciones continuaron relacionados con las lesiones que sufren los taekwondoistas. Cuando el TKD es aceptado como deporte oficial en los juegos Olímpicos en el 2000, las publicaciones se incrementaron en más del 600%, siendo los países que más han investigado Estados Unidos y Corea. Actualmente, aunque se continúa estudiando el tema de las lesiones, otras áreas están tomando fuerza como la biomecánica, fisiología y psicología (Cota-Guajardo, 2013).

En el presenta año (2013), en el marco del Mundial de Tae Kwon Do, celebrado en Puebla, México, se llevó a cabo también el 4º Simposio Internacional sobre estudios de Tae Kwon Do. Participaron países como Corea, Estados Unidos, México, Croacia, Australia, Canadá, Irán, Costa Rica, Ucrania, Moldova Polonia, Brasil, España e India. Los exponentes mexicanos fueron: Raúl Carrillo, Ramiro Ramirez, Pedro Gómez, Francisco Diez, Saúl Luengas y Susana Cota-Guajardo (AMMDK), donde nace la primera revista internacional dedicada a estudios sobre el Tae Kwon Do: el Journal of International Association for Taekwondo Research. Y en palabras del Dr. Chungwon Choue, presidente de la Federación Mundial de Tae Kwon Do (WTF), “La Educación debe ser la base de nuestra organización y la ciencia del Taekwondo es aún nueva. Es poca y preciada la investigación presentada, pero como un campo que florece, éstas contribuciones son altamente valiosas”.

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